Albert Mitjà Sarvisé

Una de las fuentes de energía verde renovable que causó mayor revuelo en Europa fue la energía eólica. Esta es una forma de energía que utiliza el viento para producir una corriente eléctrica centralizada, fue implementada por primera vez en territorio español por un grupo de especialistas en Cataluña en 1984.

El primer parque eólico en Cataluña se ubicaba en el término municipal de Garriguella, en la comarca del Alt Empordà. Según relata Albert Mitjà Sarvisé en su investigación, el parque eólico piloto contaba con cinco aerogeneradores, conectados a la red eléctrica mediante una estación transformadora-elevadora con tensiones nominales.

El establecimiento del primer molino del parque marcó el paso a una nueva era moderna de energía eólica. Este fue un proyecto promovido por la empresa eléctrica ENHER y la Generalidad de Catalunya, con la colaboración de la Escuela Universitaria Politécnica de Girona.

“Con la instalación de este primer parque se pretende demostrar la viabilidad del aprovechamiento de la energía del viento para la producción de corriente eléctrica centralizada. En este sentido, esa realización puede ser un paso muy importante para mostrar las posibilidades que ofrece el viento como energía renovable en Cataluña”, argumenta Albert Mitjà.

El parque piloto se encontró fuera de servicio ocho años después, dando paso a una nueva central eólica en Roses. El nuevo parque, desarrollado por una empresa perteneciente a ENDESA, se compuso de seis aerogeneradores conectados al mismo estilo de red eléctrica que el piloto. Según declaraciones de los investigadores, el objetivo de este nuevo parque fue prever la venta de la energía producida en la red con la finalidad de demostrar su rentabilidad energética y económica.

Estos proyectos y más fueron los que marcaron el camino de una serie de iniciativas que le permitieron a Cataluña posicionarse como pionera en el impulso de la energía eólica. No obstante, la situación de crecimiento se detuvo en 2009 debido a la falta de voluntad política y la implementación del Decreto 147/2009, el cual imposibilitaba la creación de nuevas iniciativas.

El retorno de la energía eólica a Cataluña

“La generalización de aplicaciones de producción centralizada de energía eléctrica puede hacer que la contribución de la energía eólica a la producción de electricidad sea bastante importante en un futuro cercano”, relata Albert Mitjà.

Aún cuando la provincia catalana se enfrentaba a este Decreto, en 2009 se lograron aprobar medio centenar de parques eólicos suplementarios. A pesar de los obstáculos, se mantuvo en funcionamiento durante estos años el Parque eólico de Rubió. Este proyecto cuenta actualmente con cincuenta aerogeneradores y es capaz de abastecer de electricidad a 50,000 familias.

Durante esta época, con la activa participación de las grandes compañías eléctricas, España se convirtió en el cuarto país del mundo en potencia eólica instalada. Luego de una década de baja actividad, gracias al Decreto 16/2019 de las energías renovables, se logró avanzar hacia un nuevo modelo energético con el que se afronta la situación de emergencia climática a través de la producción de energía limpia. 

Los nuevos proyectos impulsarán a Cataluña a retomar una soberanía energética a partir de renovables. En recientes meses se ha estado planificando el desarrollo de cuatro nuevas instalaciones promovidas por Eòlica Tramuntana, Eòlica del Perelló y Eolia Renovables, las cuales se prevé que comiencen a operar en el primer trimestre de 2023.