Alonso Dávalos y Ángel Abaga fueron, indudablemente, los personajes principales de ese hecho nacional en que se convirtió el sorteo de la Lotería de Navidad. Y no solo por ser los responsables de cantar el Gordito, el 05.490, sino más bien asimismo por los comentarios cariñosos que esos pequeños de San Ildefonso han intercambiado tras cantar el número. Irrealizable no conmoverse frente este caso de compañerismo.