El president de la Generalitat, Pere Aragonès, ha defendido la manifestación independentista contra la cima entre el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el de la República de Francia, Emmanuel Macron. Cree que la actitud de la concentración fué «propositiva», a pesar de que el líder de su partido, Oriol Junqueras, se vió obligado a dejar la región tras ser hostigado por un conjunto de radicales. «Son expresiones minoritarias que no representan al grupo del independentismo«, expresó.

Además, el president piensa que la movilización fué la exhibe de que «el enfrentamiento político» con Cataluña no ha acabado, así como expresó el Ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. «La manifestaciónes fué una exhibe de que el enfrentamiento político sigue. No por el hecho de que nosotros deseamos, sino más bien pues las autoridades del Estado español se niegan a ofrecer una contestación democrática que pasa por un referéndum», ha añadido. 

Menos de un minuto de charla

Aragonès pronounció estas expresiones tras dejar la cima entre el presidente Sánchez y Macron en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) que ha arrancado cerca de las once de la mañana. El republicano ha aprovechado los minutos anteriores a la llegada de la delegación francesa para mover unas expresiones a Sánchez en un corrillo en el que asimismo estaban la regidora de Barcelona, Ada Colau, la presidenta de la Diputación de Barcelona, Nuria Marín, y la encargada del Gobierno en Cataluña, Maria Eugenia Gay. Tras el saludo del gobernante francés, abandonó el acto en su vehículo oficial para no presenciar los himnos nacionales.

Sánchez y Macrón a lo largo de los himnos en la Cima Hispano – Francesa

La charla entre Sánchez y Aragonès no ha durado mucho más de un minuto. Bastante a fin de que el segundo le haya podido rememorar los puntos que él considera importantes para «los intereses de los catalanes», como el Corredor Mediterráneo, el catalán, la apertura de los pasos transfronterizos o el Hospital de la Cerdanya, entre otros muchos. Pero asimismo le ha advertido de que el procés no ha acabado, así como aseguró el Ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. En verdad, en la comparecencia posterior, ha manifestado que «el enfrentamiento político sigue, no por el hecho de que nosotros deseamos, sino más bien pues las autoridades del Estado español, se niegan a ofrecer una contestación democrática que pasa por un referéndum». 

En este sentido, Aragonès ha sobre aviso de que «prosigue estando una mayoría amplia y extensa de catalanes que desea la independencia» y ha insistido en que el Gobierno ofrezca una solución. «Se puede ver hacia otro lado, pero esto no suprime el enfrentamiento. Debemos proseguir continuando a través del diálogo y trabajar para crear resoluciones entre todos».

Una manifestación «propositiva»

Para Aragonès, una exhibe de que el procés no ha finalizado es la manifestación convocada por las entidades secesionistas y donde participaron integrantes de Junts per Catalunya, la CUP y ERC. Una concentración que ha aglutinado a 6.000 personas –según cantidades de la Guarda Urbana– y donde se han vivido instantes de tensión que no han asombrado a absolutamente nadie. El mucho más señalado fué el líder de ERC, Oriol Junqueras, que aun se vió obligado a dejar la región tras ser hostigado por independentistas radicales al grito de fora, botifler (fuera, traidor) .

«Respeto la manifestación y defiendo la independencia de expresión», ha espetado Aragonès, que ha restado relevancia a los abucheos a su compañero de partido.