El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, se mostró conveniente a la oportunidad de reformar la Constitución para cuadrar un referéndum pactado sobre la cuestión territorial. El jefe del Ejecutivo autonómico ha pedido asimismo que una eventual solicitud en la zona, que sería pactada con el Gobierno, tenga rincón «en los próximos meses». 

En una entrevista en Cadena SER, Aragonès ha recordado su apuesta por la independencia de Cataluña, si bien ha reafirmado su apuesta por el «diálogo». «Cada uno de ellos tiene la posibilidad de tener la opinión que desee, pero no vamos a abandonar nuestras convicciones. Para llegar a un convenio se debe negociar. La manera más óptima a fin de que se genere un referéndum es a través de un convenio entre las partes», ha señalado. 

«En los próximos meses»

El asimismo diputado de ERC en el Parlament ha aceptado que una cita electoral «no fué aún planteada en la mesa de diálogo«. Eso sí, desde el Govern se expone «llevarlo a cabo en los próximos meses». Ello siendo consciente de que «nosotros defendemos la independencia y festejar un referéndum y otros defienden el estatus quo, que es no llevar a cabo nada». 

Ese eventual paso por las urnas llegaría tras «achicar la aptitud opresiva» del Estado, en referencia a la reforma de los delitos de sedición y malversación, cuyo primer paso se dio ayer en el Congreso de Miembros del congreso de los diputados. 

«Un convenio en las Cortes»

El presidente autonómico ha llamado a «seguir en la resolución del enfrentamiento», en referencia a la cuestión territorial en Cataluña. Para esto, ha prescrito «diálogo y negociación», 2 vías a las que se llegaría, según él, «con intención política». La doble senda se puede proseguir «en las Cortes sin pactos o llegando a pactos y plantearlos en las Cortes». 

«Todas y cada una de las ocasiones que tengamos para seguir, las vamos a emplear», ha asegurado Aragonès. En todo caso, el dirigente independentista dejó claro que va a ser «sensato». «Si llevamos una negociación, tengo una compromiso y este desarrollo que hemos iniciado que tiene novedades, debe seguir», enfatizó. 

La reforma de la malversación, «efectiva»

Horas una vez que el Congreso aprobase la reforma de la sedición y la malversación, el president ha valorado «de forma positiva» el paso. «Tanto con este Código Penal como con el otro, no pensamos que se cometiese malversación [en el procés en Cataluña]. La sentencia fue desmedida y con muchas debilidades. Aplicó criterios no lógicos y hubo unos indultos», ha manifestado. 

Bajo su criterio, existía un «deber [con el Gobierno] para desjudicializar» la cuestión territorial en Cataluña, algo que en este momento se habría hecho situación.