El nuevo impuesto que gravará ciertos desenlaces de las primordiales entidades del campo financiero va a suponer para Bankinter un coste de entre 80 y 100 millones de euros en todos los un par de años en los que, de entrada, se va a aplicar.

Hablamos de las primeras estimaciones sobre esto que hizo públicas el banco, en el contexto de la presentación de sus desenlaces de 2022, primer ejercicio sobre el que se va a aplicar el nuevo tributo.

Un 15% de las ventajas

El directivo financiero de Bankinter, Jacobo Díaz, ha matizado que el coste de esta novedosa figura fiscal, aprobada por el Congreso de los Miembros del congreso de los diputados a fines del pasado año, piensa precisamente un 15% de las ventajas del banco, que cerró 2022 con un resultado de 560 millones de euros, el mucho más alto de su crónica. 

Díaz ha detallado que en términos bursátiles equivale precisamente a un euro por acción, según con la presente ratio de PER (proporción entre los resultados positivos de una entidad cotizada y su capitalización) que muestra la entidad.

«Injusto, arbitrario y confiscatorio» 

La consejera encargada de Bankinter, María Dolores Dancausa, ha ratificado la intención del banco de recurrir frente a los tribunales el impuesto, tras su pertinente abono, y volvió a arremeter contra él por considerarlo “injusto, arbitrario y confiscatorio”. 

En la rueda de prensa para enseñar las cuentas de la entidad, la ejecutiva ha recordado que la banca es el campo de la actividad económica que debe enfrentar una mayor carga impositiva y se mostró contraria a que el Gobierno empleé este mecanismo para resguardar a los ciudadanos mucho más atacables.

Adiós a los modelos cero

“Los temas tributarios tienen que dejar la margen los sentimentales; nos encontramos en concordancia en que hay que resguardar a los mucho más enclenques pero nos semeja erróneo que el mecanismo para llevarlo a cabo sea un nuevo impuesto”.

Dancausa se mostró ilusionado en relación a la evolución del negocio en 2023, si bien ha advertido de que “vamos hacia un modelo económico diferente en Europa”, que se va a ver caracterizado por una inflación y unos géneros de interés mucho más superiores. 

Sin embargo, la primera ejecutiva de Bankinter considera una buena nueva que “nos alejemos de las clases cero”; Dancausa cree que el ámbito futuro va a ser de menor desarrollo pero, al tiempo, “mucho más permanente y predecible”.