Barcelona acogerá la primera cima en todo el mundo sobre el ámbito agroalimetario, la Cima Sistemas Alimenticios Global.es. El 21 y 22 de marzo, múltiples compañías, gobiernos y organizaciones de sobra de 25 países participarán en un acercamiento ordenado por la Fundación Incyde de las Cámaras de Comercio, la Fundación Dieta Mediterránea y la Fundación Triptolemos.

La cita va a tener rincón en el Palacio de Congresos de Montjuïc de Fira de Barcelona y va a contar con la colaboración de especialistas de todo el mundo de este campo.

España, la cuarta capacidad en Europa

La resolución de ordenar esta cima responde a la relevancia de este ámbito, «en tanto que España es la cuarta capacidad agroalimentaria de Europa y la décima en el planeta«, expresó el presidente de la Fundación Incyde, José Luis Bonet. En ella, los competidores, compañías, gobiernos, organizaciones de todo el mundo, sociedad civil y el planeta académico procurarán llegar a acuerdos para emprender los temas mucho más esenciales del campo frente al ambiente de hoy y el futuro.

Recinto de Montjuic de la Fira de Barcelona / FIRA


Por su lado, el presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, Francisco Martínez Arroyo, puso en valor la dieta mediterránea y ha citado lo esencial que es discutir el modelo de nutrición en un planeta global. En exactamente la misma línea se pronounció el presidente de Fundación Triptolemos, José Pío Beltrán, que ha advertido que los primordiales desafíos a los que se combaten los sistemas alimenticios unicamente se resolverán si se enfocan de «forma articulada y también interdisciplinar».

Sostenibilidad, disponibilidad y tecnología

El acercamiento está ordenado sobre 4 pilares de enfrentamiento: el sistema alimenticio global y el pacto verde europeo; de qué forma ofrecer valor añadido a los artículos y las fabricantes; la coyuntura económica y política; y la cultura, capacitación, hábitos de consumo y gastronomía. La dieta mediterránea como modo de vida.

El acercamiento terminará con la renovación de la Declaración de Barcelona de 1992 y un deber por la parte de los competidores de impulsar medidas para impulsar el campo sobre la base de la sostenibilidad, la disponibilidad y la tecnología.