La selección argentina de fútbol, que este domingo se proclamó campeona de todo el mundo en Probar tras vencer en la final a Francia en la serie de penaltis, ahora está en el hogar, donde fue recibida por millones de apasionados.

A las 2.23 horas (5.23 GMT), el vuelo AR1915 de Compañías aéreas Argentinas que transfería a la delegación, encabezada por el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, y el técnico de la Albiceleste, Lionel Scaloni, aterrizó en el Campo de aviación En todo el mundo de Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires.

El avión que trasladó a la selección, un Airbus 330 que la compañía aérea de bandera ploteó meses atrás con imágenes de players -que incluye un Lionel Messi de importante tamaño en la cola de la aeronave- y una enorme remera albiceleste para mover a los apasionados que viajarían desde Argentina a Probar, fue bautizado en la pista.

Minutos antes de las 03.00 horas (06.00 GMT), un exultante Messi con el premio de vencedor de todo el mundo en las manos al lado del seleccionador y al dirigente de la AFA fueron los primeros en descender de la aeronave y, de a poco, fueron bajando el resto de pertenecientes de la ‘Scaloneta’.

En la mitad de la polémica sobre si se reunirán en algún instante o no con el presidente de Argentina, Alberto Fernández, el único gerente del Ejecutivo peronista a los pies del avión fue el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, quien acompañó al titular de Compañías aéreas Argentinas, Pedro Ceriani.

Sin embargo, no hubo ningún saludo protocolario entre autoridades y players.

Tras pisar una cinematográfica alfombra roja, abordaron un autobús descapotable con imágenes de los players, las tres estrellas que a partir de ahora va a llevar la remera albiceleste y el rótulo «Vencedores de todo el mundo», en el que comenzaron a bailar y saltar al ritmo del éxito popularizado a lo largo de Qatar 2022 «Tipos, nos volvimos a ilusionar», del conjunto La Mosca Tse Tse, que les recibió directamente.

Millones de personas atestaron los tres km que apartan el aeródromo del recinto deportivo de la AFA donde pernoctarán los pertenecientes de la ‘Scaloneta’, horas antes de moverse a Buenos Aires para festejar al lado de la hinchada argentina.

Un dispositivo policial de 1.600 agentes dejó abrir un pasillo de seguridad para el ingreso del autobús entre los apasionados mientras que los players proseguían bailando en el techo del vehículo.

Varios seguidores aguardaban a la selección desde múltiples horas antes y, indudablemente, van a acompañar asimismo este martes la caravana de traslado de los atletas hacia la ciudad más importante argentina.

El Gobierno de Argentina dictaminó que este martes sea día festivo laboral para recibir a la selección, reafirmaron a EFE fuentes oficiales.

La medida fue preparada frente al aluvión de personas que se estima en Buenos Aires para recibir a la ‘Scaloneta’. Según lo pensado, el aparato capitaneado por Leo Messi protagonizará una caravana que, desde el mediodía (15.00 GMT) de este martes, unirá Ezeiza con el Obelisco, en pleno centro de Buenos Aires y epicentro de los festejos en el país suramericano.

Un paseo urbano en autobús dejará que la hinchada logre ver a sus héroes, esos que les hicieron padecer en los minutos finales del acercamiento de este domingo antes de reventar en júbilo con el último penalti de la tanda, transformado por Gonzalo Montiel.

Banderas, cantos, bailes y alaridos de satisfacción anegaron todo el territorio en forma de festejo por la hazaña que llevó adelante la ‘Scaloneta’ en Probar, sumando su tercer título, después de los conseguidos en 1978 como anfitriones y en 1986 en México.