El coste de arrendar una casa prosigue ascendiendo sin freno en enormes urbes españolas como Barcelona, donde en el último año se ha disparado un 26% este año. Lejos de contener los costes, el encuentre al alquiler del Gobierno provocará una subida en los costos de quienes buscan piso y aún no tienen un contrato firmado.

Es el mensaje de alarma lanzado desde el ámbito inmobiliario, que valora las medidas anunciadas por el Ejecutivo de Pedro Sánchez como una protección para los inquilinos que tienen hogar, pero como una piedra en el zapato para los que tratan de entrar a una exclusiva vivienda. El nuevo bulto de políticas moderniza las medidas poco comúnes aplicadas por la guerra de Ucrania, prorrogando seis meses los contratos expirados y limitando al 2% las revisiones de precio al actualizar contrato.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prorroga el máximo a la subida del alquiler para garantizar el acompañamiento de EH Bildu a los Capitales / EFE

Inseguridad jurídica

Tras saber las limitaciones, Idealista aseguró que son «geniales» para los inquilinos recientes, pero que «no tienen la posibilidad de ser peores para los que procuren casa desde enero». Su representante, Francisco Iñareta, aseveró que el límite «empuja a considerablemente más dueños a sacar» las casas del mercado de alquiler y venderlas y que «mientras que desde las Gestiones públicas no se trabaje para prestar seguridad jurídica y también incentivos a los dueños, el inconveniente del alquiler proseguirá incrementando”.

Las fuentes consultadas lamentan la carencia de claridad y certeza en un mercado que precisa tiempo. «Si deseamos remarcar el ingreso al alquiler, tienen que haber reglas visibles, no reglas que funcionen a seis meses vista”, señala Carles Salón, directivo Jurídico y representante de los agentes inmobiliarios (COAPI-AIC).

Un piso en alquiler / EFE

Un piso en alquiler / EFE

La ley de vivienda preocupa

Salón piensa que «la carencia de seguridad jurídica en un largo plazo provoca que el inversor inmobiliario residencial mire hacia otros mercados”. Una situación que es observable con la retirada de enormes carteras en Barcelona. En exactamente la misma dirección apunta Helena Gallardo, presidenta de la asociación inmobiliaria AEPSI, que coincide en que «las prórrogas de meses crean indecisión en el arrendador».

También, declara que la configuración de la futura ley de vivienda, de la que todavía no se saben los datos por las desaveniencias entre PSOE y Tenemos la posibilidad de en el seno del Gobierno, «preocupa por ele efecto en el inversor». «Muchas personas compra para invertir y está aguardando a conocer qué ocurre», añade Gallardo, que ha visto que estos bandazos legislativos «hacen que el inversor se paralice».

Una vivienda de alquiler / EFE

Una casa de alquiler / EFE

Estimula la «picaresca»

«Es cierto que la multitud con un piso ahora alquilado se verá favorecida, pero los cientos de personas que procuran un contrato nuevo se marchan a localizar costos muy, muy altos«, advierte la agente inmobiliaria. Presagia novedosas subidas, en la línea de la inclinación de los últimos meses, puesto que frente al temor de los dueños a tener que enfrentar mayores costos por culpa de la inflación sin poder comprobar los alquileres, van a aumentar precautoriamente los de los recientes inquilinos.

Asimismo prevé otro género de inconvenientes para el inquilino. «Les renuevan el contrato por fuerza, los que están en este momento en vigor, mientras que el dueño no lo necesite para vivienda frecuente. Ojalá no dé rincón a la picaresca«, manifiesta Gallardo, que cree ten en cuenta que si los dueños demandan el inmueble por el hecho de que lo precisan para un familiar, tienen que probarlo, pero como inquilino puede ser caro demandar judicialmente a su casero.