Mucho más polémica por el macrolaboratorio de Grifols en Andorra. El centro de investigación en inmunología de la internacional de hemoderivados acabará denunciado frente al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en Estrasburgo. Lo va a llevar a la instancia judicial un empresario y concejal, que alarma de que la inversión va a ser «insegura» y que tiene una tramitación particular del Gobierno pirenaico que ha lesionado derechos escenciales. 

Ello, la protección de sus libertades y las del resto de conciudadanos, es lo que procurará el edil de X’Ordino Enric Dolsa en su escrito al tribunal paneuropeo. El edil ha podido confirmar a Crónica Global que denunciará el emprendimiento a la corte continental, que asimismo tiene jurisdicción en Andorra siendo el microestado un país integrante del Consejo de Europa y nación que ha ratificado el Convenio de Protección de Derechos Humanos (CEDH). 

Parar el emprendimiento

La intención del electo y directivo todavía es la de hallar que se anulen los pactos entre el Ejecutivo pirenaico y Grifols. Con esto, Dolsa confía en conseguir que se detenga el plan urbanístico esperando de un enfrentamiento mucho más extenso sobre exactamente el mismo. 

Antes, el Tribunal de Batlles –semejante a un Tribunal Superior de Justicia— y el Tribunal Constitucional de Andorra descartaron la apelación del concejal. Este repite que un cargo electo tiene legitimidad para asistir a las instancias judiciales, y agotarlas, en la senda de protección de sus derechos. 

Oposición

Los elementos del empresario y político se sostienen en la oposición ciudadana a la inversión. Los contrarios han recogido cientos de firmas contra el emprendimiento, toda vez que arguyen que esta carecerá de los estándares de seguridad precisos, que provocará encontronazo sobre el medio y que no es requisito en el país. 

También, los contrarios recuerdan que el plan urbanístico se ha ejecutado a toda prisa y que la llegada de Grifols a Andorra tiene virtudes prometidas por el Gobierno que cobran la manera de traje a la medida. 

Le cedieron los terrenos

De hecho, el Ejecutivo de Xavier Espot aportará unos 200.000 euros cada un año a la filial andorrana de la internacional de españa; le ha cedido los terrenos y ha adelantado jugosos provecho fiscales. Asimismo ha proclamado la obra de Interés Nacional. 

Frente ello, varios ciudadanos afean al gabinete de Espot que haya tenido poco precaución en atraer una inversión para la que Andorra no está capacitada por infraestructuras ni aptitud de contestación frente a un viable hecho.