El Ejército de Tierra ha asegurado este jueves que «todos y cada uno de los rastros indican» que la supuesta rifa de los servicios de una prostituta que se habría impulsado entre militares del cuartel del Bruc de Barcelona no se llegó a realizar. Lo han explicado fuentes militares a Europa Press, que han recordado que si bien la situacion todavía se está estudiando, todo apunta a que el tema «se cortó en el instante por la parte de los propios compañeros».

El Ejército ha anunciado una demanda frente a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) para dictaminar si la iniciativa que 2 pertenecientes del cuartel habrían efectuado mediante un conjunto de whatsapp, consistente en sortear pasar un tiempo con una ramera con ocasión de la Muy pura, podría sospechar delito o no.

Interior y Defensa se pronuncian

Según la información adelantada por el períodico Ara este jueves, la causa de la rifa era recaudar fondos para las fiestas de la compañía. Aparentemente, la promoción fue alén del mencionado conjunto de whatsapp, en el que se habrían compartido fotografías de la prostituta, y habría llegado hasta la cantina del cuartel con apariencia de letrero anunciador de la rifa. 

Un hecho que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha calificado de “barbaridad». Asimismo se pronounció sobre esto el Ministerio de Defensa, que ha pedido «tolerancia cero» contra las ofensas o agresiones a las mujeres y indicó que quien «realice o sugiera» estas formas de proceder va a deber contestar frente a la Justicia.

Valores democráticos

La regidora de Barcelona, Ada Colau, asimismo mostró su indignación por los hechos denunciados en el cuartel del Bruc y ha instado al Estado a investigar los supuestos hechos y asimismo hizo un llamamiento a hacer “un cambio profundo” cerca de la educación, con formaciones regulares y estatutos actualizados.

Colau se expresó por medio de un aviso en el que asimismo ha pedido que se depuren las primordiales responsabilidades por reacciones que cree que no deberían ocurrir en ninguna institución pública. “Lo mínimo exigible es que respeten los valores democráticos que tienen que representar a la ciudadanía”, ha señalado la regidora.