El Gobierno español ha justificado este martes que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, participe en la cima hispanofrancesa que se festejará el próximo 19 de enero en Barcelona al tiempo ERC y otros partidos y entidades secesionistas se expresan en la calle para protestar contra su celebración.

«Cada situación política puede proteger sus planteamietos», ha manifestado la representante del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, siendo preguntada sobre el aviso de ERC de que participará en las movilizaciones ultranacionalistas contra la cima, que reunirá al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y al de Francia, Emmanuel Macron, en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) de Montjuïc.

Quitan hierro a la polémica

Fuentes del Gobierno estiman que a ERC no le queda otra alternativa que formar parte en tales movilizaciones, en la activa de competición que sostienen con el resto de fuerzas secesionistas catalanas.

Pese a las patentizas, otras fuentes de Moncloa rechazan que esta resolución de ERC vaya contra el argumentario del Gobierno de PSOE y Unidas Tenemos la posibilidad de, según el que logró «desinflamar» con sus continuas cesiones al nacionalismo catalán, y afirman que la situación está «apaciguada»: «Una cosa no quita la otra», señalan.

Novedosa cesión

Siendo preguntada sobre la existencia de Aragonès en la cima, la ministra representante ha aducido que el Gobierno hace participantes a las autoridades locales y a los presidentes autonómicos en el momento en que se generan cimas de esta clase.

Según la versión de Rodríguez, lo mismo ocurrió en la cima hispano portuguesa de Trujillo (Cáceres) de 2021 a la que asistió el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, o la mucho más reciente con Rumanía, conmemorada en Castellón, a la que asistió el presidente valenciano Ximo Puig.

Asimismo ha citado la cima hispano alemana de este otoño en A Coruña, a la que invitaron al presidente de Galicia, Alfonso Rueda (PP), si bien este decidió no ayudar. Rueda rechazó al final su participación por el hecho de que, según aseveró entonces, había recibido la convidación de Moncloa solo 48 horas antes del acontecimiento.

«Se han recuperado los cariños»

Más allá de este enésimo desplante, en este momento con apariencia de movilizaciones ultranacionalistas contra la cima entre España y Francia, la ministra Isabel Rodríguez se prosigue exponiendo persuadida de que, merced a la acción del Gobierno, en Cataluña se han «recuperado los cariños» en las relaciones políticas y también institucionales y asimismo entre familiares y amigos, que se habían deteriorado a lo largo del procés. «El día de hoy la convivencia en Cataluña no guarda relación con la situación en 2017, el día de hoy Cataluña ganó en convivencia«, ha manifestado.