El Instituto de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos catalán urge a emprender, «de forma desacomplejada», el enfrentamiento sobre de qué forma acrecentar los elementos hídricos en un contexto «poco a poco más marcado por los efectos del cambio climático«, que da por sentado que producirán mucho más capítulos de sequía más adelante.

Según esta institución, para encararlo son primordiales novedosas inversiones, mucho más eficacia en la administración del agua y proponer nuevos debates como la ampliación de usos del agua regenerada, la construcción de nuevos embalses, solucionar la interconexión de redes, o hallar mucho más elementos a través del recrecimiento.

Esas fueron ciertas conclusiones de la día Escasez hídrica: ¿listos para el presente promovida por este organismo.

Falta de elementos

En la presentación de la día, Rubén Ruiz –integrante de la junta del instituto– ha lamentado la sepa de un enfrentamiento sobre los elementos hídricos en los últimos tiempos, mucho más en el momento en que el ámbito es de alarma «y queda poco margen para accionar». Ruiz demanda emprender de qué forma acrecentar los elementos hídricos de Cataluña «encarando todos y cada uno de los debates profesionales que hagan falta sobre reutilización, regeneración o desalinización, entre otros muchos».

El jefe del Área de Abastecimiento de Agua de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA), Jordi Molist, hizo un cómputo de la situación en la actualidad. Desde el principio del presente periodo de sequía, asegura, se han producido 60 hectómetros cúbicos de agua desalinizada y otros tantas de agua reutilizada. Molist protege diversificar el máximo possible los elementos de abastecimiento, incrementando elementos para la reutilización, optimización de los acuíferos y optimización de riegos, tal como asimismo en la desalinización “como copia de seguridad del sistema”.

Infraestructuras para los acuíferos

El instructor estudioso del Centro de Diagnosis Ambiental y Estudios del Agua (IDÆACSIC), Jesús Carrera, ve preciso realizar un enorme esfuerzo en la construcción de infraestructuras con el propósito de recargar los acuíferos. A su juicio, esto dejaría «ganar resiliencia frente a las sequías, recobrar los ríos y reconectarlos a los acuíferos y prosperar la calidad del agua«. El estudioso ha advertido de que la carencia de lluvia es estructural y que, con el cambio climático, «vamos a ir a peor», puesto que «los extremos aumentarán: habrán mucho más periodos de sequía y capítulos de enormes tormentas».

Por su lado, la organizadora de inversiones de Transporte de Aigües de Barcelona, Núria Roigé, ha advertido sobre la fragilidad del sistema, «que entra de forma recurrente en escasez pues la aptitud de almacenaje es muy afín a la media de la demanda de forma anual». Por tal razón, afirma, se entra «en déficit en el momento en que encadenamos periodos secos en la primavera y el otoño». También, puso el acento en el potencial del agua regenerada, que, según afirma, puede proveer enormes proporciones de agua a ámbitos como el agrícola o el industrial y que, aun, puedem ser una solución para el abastecimiento.