La desaparición de un empresario ha provocado un seísmo en el mercado inmobiliario de Horta. El vecindario de Barcelona sufrió la retirada del líder de entre las agencias del campo, Horta Centre, que según denuncian los clientes del servicio damnificados está ilocalizable tras declararse «insolvente» y siendo inútil de devolver las proporciones adeudadas.

Entre los importes atentos de pago, está la devolución de las arras de compraventas erradas de pisos con cargas, según afirma entre los usuarios dañados, Rubén Aparicio. Pagó 15.000 euros a la inmobiliaria y a la familia que terminaba de heredar el entresuelo primera del número 207 de la calle Horta como anticipo, pero la transacción jamás se materializó.

El piso con cargas de Horta que la inmobiliaria trató de poner / GOOGLE

Con cargas escondes

La operación quedó interrumpida en el momento en que el cliente descubrió que el piso, que se anunciaba como «libre de cargas«, así como recopila la documentación a la que tuvo ingreso Crónica Global, de todos modos no se correspondía con la descripción del contrato firmado por las partes. El inmueble existía, pero sí tenía cargas en el registro.

La vivienda se encontraba grabada con el producto 28 de la ley hipotecaria, que impide que las viudas hereden totalmente hasta pasados un par de años, tal es así que más allá de que se tienen la posibilidad de vender las características, los bancos se niegan a hipotecarlas al hallarse en un limbo legal. Una vez descubierta la realidad, se truncó la compraventa y Aparicio demandó la devolución del dinero que había pagado.

Las cuentas de su mujer

La familia heredera devolvió su parte, pero el intercesor inmobiliario no lo logró. Mediante su letrada, el cliente logró recobrar medianamente el adelanto de las arras, pero el empresario tras la operación, que responde a las iniciales R.Y también.C.G., se difuminó.

La última vez que la letrada charló con él, le comunicó que es «insolvente» y que es inútil de abonar todo el importe debido. La parte que sí devolvió, la encauzó desde una transferencia desde una cuenta a nombre de su mujer.

Firma de herencias

Firma de herencias

Fuera del radar

Este medio intentó sin éxito de entrar en contacto con el inmobiliario tras la operación por medio de su móvil, tal como con su agencia, ubicada en el número 4 de la Baixada de la Combinació. Aparicio afirma que hace un par de semanas tenía el teléfono activo, pero desde ese momento cada vez fué mucho más bien difícil de hallar y se mostró ausente en los burofax recibidos.

Aparte de Horta Centre, el emprendedor ha fundado sociedades como Eurollar, Serralaber y Pardepro. Ha exhibido cargos en otras mercantiles como Ofertas Inmobiliarias 1941, la mayor parte enlazadas al mercado residencial.

«Estafadores»

Aparicio detalla a R.Y también.C.G. como un empresario «pirata», «chulo» y «prepotente». En las visitas que logró a la pequeña agencia, acostumbraba a ver únicamente a 2 personas: exactamente el mismo dueño del negocio y a un colaborador en temas de seguros. El cliente perjudicado ten en cuenta que las reacciones poco formales del mediador inmobiliario le inspiraban desconfianza, en tanto que no era infrecuente que, por poner un ejemplo, llegara una hora tarde a las asambleas pactadas.

En este momento, Aparicio trata de contactar con otros damnificados para coordinar una contestación conjunta. «Impresentables», «no se lo aconsejaría ni a mi peor enemigo», «amenazas para obligar a vender [la] propiedad en una herencia», «nos dejó embarcados en la visita», «muy amable pero te la pega con el valor», «no responde al teléfono», «estafadores» y «precaución, no te fíes de esta inmobiliaria» son ciertas comentarios que amontona Horta Centre en distintos portales.

Herencia y pufo

Las fuentes jurídicas consultadas señalan que, lo usual en el momento en que se se dan cuenta unas cargas que no constaban en el contrato de arras, es que «el vendedor acepta que la carga es suya«, pero si no las tienen la posibilidad de asumir, «deberían abonar las arras repetidas» por el hecho de que desisten de la transacción, si bien es dependiente del caso y de cada contrato.

Además, recuerdan que el citado producto 28 que ha causado este enfrentamiento –popular como la ley de Cuba por el hecho de que da la oportunidad de cambiar la herencia si se muestran hijos herederos extraños– fue derogado el año pasado, pero como no se aplica con carácter retroactivo, todavía hay transferencias perjudicadas por los un par de años de carga tras la herencia.

En un caso así, las voces jurídicas consultadas estiman que todo apunta a que el empresario  «dejará el pufo» y también «va a ir a certamen de acreedores». Hasta entonces, Aparicio se expone convencido de que el inmobiliario conocía la situación de cargas de la vivienda que procuró poner, puesto que fue él mismo quien gestionó la herencia de la familia vendedora.