Lluís Corominas, Anna Simó, Ramon Barrufet y Lluís Guinó volverán a sentarse sobre el banquillo del 14 al 16 de marzo de 2023. Ello una vez que el Tribunal Supremo (TS) ordenase al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) reiterar el juicio contra los exmiembros de la Mesa del Parlament en la etapa de Carme Forcadell por gestionar resoluciones similares con el 1-O a pesar del aviso del Tribunal Constitucional (TC). 

Así, el TSJC ha fijado el juicio en tres jornadas de mañana y tarde, que comenzarán con los interrogatorios de los acusados, seguido de los presentes y, por último, de los reportes finales. Cabe rememorar que el Supremo ordenó al prominente tribunal catalán reiterar el juicio contra los integrantes independentistas, a los que juzgó y condenó por desobediencia a un año y ocho meses de inhabilitación, aparte de una multa de 30.000 euros.

Falta de imparcialidad 

Según el tribunal, 2 de los tres jueces habían vulnerado el principio de imparcialidad al exteriorizar sus posiciones antes de dictar sentencia, en concreto el presidente del TSJC, Jesús María Barrientos, y Carlos Ramos.

El expresidente del Parlament, Roger Torrent / David Zorrakino – EUROPA PRESS

Los dos fueron recusados por carecer de imparcialidad en el juicio en el mes de octubre pasado en el que el TSJC exculpó al expresidente del Parlament y de hoy conseller de Compañía, Roger Torrent, y los integrantes independentistas de su Mesa —Adriana Angosto (ERC), Eusebi Campdepadrós y Josep Costa (Junts)–, tras descartar que desobedecieran al TC al gestionar en 2019 resoluciones independentistas y de reprobación de la monarquía.

La miembro del congreso de los diputados de la CUP Mireia Boya, que fue juzgada al lado de los otros 4 condenados, fue exculpada al finalizar que no tenía aptitud de intervención gracias a su condición de miembro del congreso de los diputados.