La resistencia de PSC en la negociación de los capitales de la Generalitat de 2023 marcha. ERC se expone en este momento mucho más maleable sobre el Centro Recreativo y Turístico de Vila-Seca y Salou (Hard Rock) que demandan los socialistas catalanes, según se pudo constatar en una exclusiva asamblea mantenida por las dos partes esta mañana.

Se da la coyuntura de que este emprendimiento pertence a las líneas rojas que En Comú Podem puso al presidente Pere Aragonès para cerrar un convenio, puesto que los recurrentes lo rechazan tajantemente. No de esta manera Junts per Catalunya (JxCat), que ven una ocasión económica en este centro. Por contra, los republicanos se detallan inflexibles en su negativa a la ampliación del campo de aviación y la construcción de la B-40 (Cuarto Cinturón), y pide el traspaso de Renfe.

4 escollos

Como publicó Crónica Global, el PSC prosigue estable en el “todo o nada” de su iniciativa para las cuentas catalanas. Su acompañamiento es esencial, en tanto que la suma de republicanos y comuns no basta para que sean aprobadas en el Parlament. ERC insistía en aplazar la discusión sobre 4 temas, transformados en enormes escollos en la negociación entre el partido de Salvador Illa y el de Aragonès. 

Imagen de los terrenos donde está pensado detectar el Hard Rock de Tarragona / CG

Mientras que PSC cree que Hard Rock, campo de aviación y B-40 son proyectos escenciales para producir prosperidad, los republicanos los piensan contrarios a su modelo económico. Además, los socialistas proponen, “en el período de un par de meses”, un contrato-programa para realizar efectivo el Plan Transformem Rodalies, y también integrar las partidas que corresponden en el presupuesto de 2023. Pero los independentistas demandan desde hace un tiempo el traspaso total de Rodalíes.

Emprendimiento estratégico

Sin embargo, en las últimas horas, Esquerra se mostró mucho más maleable en relación a Hard Rock, que a juicio de los socialistas catalanes «es un emprendimiento estratégico por el Camp de Tarragona. Un emprendimiento de avance económico que producirá mucho más de 1.000 millones de euros de inversión y mucho más de 13.000 cargos laborales y que crea consenso entre los agentes sociales y económicos, y los ayuntamientos de la región», indican en el archivo anunciado a los republicanos [se pueden leer en este enlace]. Por esta razón, instan a que el Govern apruebe «de manera determinante el Plan Directivo Urbanístico (PDU) para seguir y poder comenzar las proyectos a lo largo de 2023».

Las proposiciones de Illa tiene el acompañamiento de los alcaldes y cargos territoriales, y es famosa en Moncloa. Y más allá de que Pedro Sánchez precisa de los republicanos para sostener la seguridad de su orden, el líder del PSC tiene el acompañamiento del presidente español en su pulso ,que hizo aflorar la división interna en ERC.