El Consorcio de Educación de Barcelona (CEB) ha solicitado a la compañía Edai un servicio que debe ver con advertir las pretensiones particulares de los estudiantes que entran en el sistema. Según la Administración, entró en desempeño en el curso 2022-23 y se utiliza para entender las pretensiones que va a tener el menor y a fin de que el centro en el que por último se matricule disponga de los elementos para su escolarización.

A priori, la intención es muy efectiva por el hecho de que se dota al niño y a su familia de los elementos correctos. El inconveniente es quién lo ejecuta. Y sucede que Educación debería cesar la deriva privatizadora que ha iniciado y trabajar por hacer mas fuerte las plantillas públicas.