El Tribunal Supremo dejó sin efecto la euroorden contra Carles Puigdemont por sedición. Tras la reforma del Código Penal, el magistrado Pablo Llarena dejará de reclamarlos a Bélgica por sedición, pero lo va a hacer por malversación y desobediencia.

El juez Llarena, que instruye la causa del procés, ha aplicado a Puigdemont la derogación del delito de sedición. Lo procesará por malversación y desobediencia, delitos que comportan penas inferiores pero de sobra simple homologación con Bélgica.

Pablo Llarena, en una imagen y también fichero/ EFE

Las euroordenes, retiradas

En el coche, el magistrado ha sobre aviso que la reforma penal que impulsó el Gobierno expone un «contexto próximo a la despenalización» de los hechos investigados al no cuadrar en desórdenes públicos. El instructor deja sin efecto las euroórdenes recientes por sedición pero ordena la busca y atrapa de Puigdemont tal como de los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig por malversación y desobediencia.

Además de esto, Llarena posterga la resolución de producir una novedosa euroorden contra Puigdemont y los otros 2 acusados de malversación a la resolución de los tribunales de la UE sobre la inmunidad parlamentaria y la cuestión prejudicial.

Fachada del Tribunal Supremo / EUROPA PRESS

Testera del Tribunal Supremo / EUROPA PRESS

Reacción de Aragonès

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ahora ha reaccionado a la resolución del instructor. «Antes se solicitaba la extradición por tres delitos, y en este momento por 2. Cae el mucho más grave«, ha valorado en Catalunya Ràdio.

Aragonès explicó que no conoce el aspecto de la resolución de Llarena, pero expresó el «máximo respeto a la estrategia de defensa de todos y cada uno de los castigados» por el 1-O. Unas defensas que se enseñaron desunidas sobre los procedimientos que se deben llevar a cabo una vez ha entrado el día de hoy en vigor la reforma penal.