El humorista gráfico Toni Batllori, que desde 1994 publicaba la tira cómica día tras día Ninots en la apertura de política de La Vanguardia, está muerto esta noche en su casa de Teià (Barcelona), gracias a una grave patología.

Según informó el rotativo, Batllori, nativo de Barcelona en 1951, está muerto unas horas tras dar ayer de noche su última tira cómica día tras día, que este sábado sale publicada y donde ironiza sobre el aumento de inversión en armamento.

La tira ‘Ninots’

Batllori comenzó a ayudar en La Vanguardia en 1991, en la sección de deportes, si bien en 1994 pasó a ejercer como un contracronista que diseccionaba esta época con su tira «Ninots», con la que en las últimas tres décadas ha sacado punta a los vaivenes de la política.

El directivo del períodico, Jordi Juan, aseguró a la emisora Rac-1 que la desaparición de Batllori piensa una «pérdida irreparable», en tanto que como dibujante de esta época es «insustituible», con lo que el «mejor homenaje» que le tienen la posibilidad de tributar es no procurarle relevo, por el hecho de que «no hay ninguna persona como él».

Juan ha remarcado que Batllori tenía una «grave patología» y que desde hacía tiempo le costaba charlar, con lo que se comunicaban por correo, en tanto que en la última etapa trabajaba desde su hogar, si bien hasta recientemente asistía todos los días a la redacción a elaborar sus tiras cómicas, que eran un «editorial sin expresiones» merced a su visión «muy aguda» de esta época. 

Condolencias

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha señalado «forma lúcida y crítica» con la que Batllori retrataba esta época con sus viñetas y ha confesado estar «perjudicado» por su muerte de Batllori, tras mover su pésame a familia, amigos y compañeros.

La Universitat Pompeu Fabra (UPF) y el Ateneu Barcelonès asimismo han lamentado la desaparición del ninotaire en sus respectivas cuentas de Twitter. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido que las viñetas del humorista «van a quedar para toda la vida como testigo leal de la vida política» de España. 

La consellera de Cultura de la Generalitat, Natàlia Garriga, ha elogiado al artista por poner a la sociedad «frente al espéculo de esta época» con sus viñetas ya hace treinta años.