Es la epidemia discreta. En España, mucho más de 2 millones de mujeres sufren osteoporosis. Muchas no van a ser siendo conscientes de ello hasta el momento en que se muestre la primera fractura. Se calcula que esta patología, relacionada en uno de cada 4 casos con la menopausia, es la causante de unas 25.000 fracturas de año en año, ciertas con adversidades muy graves. Una aceptable nutrición en la niñez y mucha prevención disminuye claramente las opciones de sufrir esta dolencia.

El ejercicio es asimismo clave para liquidar los síntomas de la menopausia / Pexels

Si bien asimismo hay hombres que sufren osteoporosis, es considerablemente más recurrente en el sexo femenino. “La tolerante tipo tiende a ser una mujer postmenopáusica de 65 a 75 años, con dolores óseos usuales que, en sepa de fracturas, la tolerante acostumbra atribuir a otra patología”, enseña el Dr. José Luis Pérez Castrillón, integrante del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Rio Hortega de Valladolid.

Cuenta este doctor, integrante de la Sociedad De españa de Medicina Interna (SEMI), que la menopausia es un periodo de tiempo clave para sostener la masa ósea. “A lo largo de este intérvalo de tiempo se genera un descenso de estrógenos que ejercitan un efecto asegurador sobre el hueso.

Menos estrógenos

Al reducir los estrógenos se aumenta la destrucción de hueso con lo que reduce la masa ósea, que tenemos la posibilidad de medir con la densitometría, y se aumenta el peligro de fractura”. Esta brusca caída de la consistencia ósea enseña por qué razón la osteoporosis es mucho más recurrente en mujeres. El 30% de los damnificados por una fractura de cadera muere el primer año tras la rotura

El 30% muere el primer año tras la factura, un 40 % debe ser ingresado en viviendas para su precaución y únicamente un 30 % regresa a su situación anterior”, advierte este médico internista. Advertir la osteoporosis en pacientes que han sufrido una fractura es parcialmente simple si esta se ha producido por un traumatismo que, en condiciones normales, no provocaría una rotura.

En pacientes sin fractura, señala el doctor Pérez Castrillón, nos va a hacer meditar en osteoporosis la existencia de componentes de peligro como menopausia precoz, toma de corticoides, bajo peso, tabaquismo, ingesta de alcohol, inmovilidad, patologías socias como diabetes, hipertiroidismo, insuficiencia renal y toma de fármacos, como los inhibidores de aromatasa, que se emplean en el cáncer de mama. “Cuantos mucho más componentes se asocian mayor va a ser la oportunidad de sufrir una osteoporosis”, sigue.

Prevención

La prevención es primordial y empieza en la niñez, “con una nutrición correcta, clave para lograr el pico de masa ósea”, insiste Pérez Castrillón. Además de esto, es conveniente sostener un equilibrio alimenticio toda la vida, combinándolo con “una correcta toma de modelos lácteos que dejen llegar a los 1000 miligramos de calcio cada día; no fumar, en tanto que el tabaco estropea la masa ósea; no consumir alcohol en cantidad excesiva y efectuar ejercicio amoldado a la aptitud de la persona. El ejercicio mucho más simple de efectuar sería caminar, si bien alzar pesas, bailar o pilates son ocupaciones útiles”, sugiere este médico internista.

Un ginecólogo atiende a una paciente con los primeros síntomas de menopausia / PEXELS

Un ginecólogo atiende a una tolerante con los primeros síntomas de menopausia / PEXELS

Si bien todavía no se dió con el fármaco que revierta o cure la osteoporosis, “en la actualidad tenemos un armamento terapéutico que es efectivo en la reducción de las fracturas”, apunta José Luis Pérez. Más allá de que no suprime en su integridad las fracturas, las puede achicar en mucho más de un 50 % con una elevada relación beneficio/peligro, algo primordial en el manejo de la patología.

Las secuelas de la patología son horribles para el tolerante –mal, pérdida de altura, perturbación de su imagen, deterioro de la calidad de vida y una mayor mortalidad tanto por la fractura de cadera como por la fractura vertebral- y asimismo para la familia. “El tolerante fracturado necesita asistencia, cuidados y muchas veces el ingreso en viviendas con el consiguiente coste económico”.

Pero, además de esto, añade Pérez Castrillón, “perjudica de lleno a toda la sociedad por su alto coste económico”. En España, en 2017, el coste económico de la fractura osteoporótica fue de 4200 millones de euros, cifra nada desdeñable.