El Servicio de Atención y Coordinación de Emergencias y Urgencias 1-1-2 de Castilla-La Mácula, organismo ligado de la Consejería de Hacienda y Gestiones Públicas, atendió mucho más de 3.800 llamadas procedentes a lo largo de la Nochebuena y Nochevieja pasadas, lo que piensa un descenso del 43 por ciento respecto a exactamente las mismas datas del año previo.

En conjunto, sumando las dos festividades, fueron 3.825 las llamadas recibidas, al paso que en la Nochebuena y la Nochevieja precedentes se contabilizaron 5.466.

Este notable descenso en el número de llamadas nos retrotrae a las cantidades precedentes a la pandemia, en concreto, a las festividades navideñas de 2020, en el momento en que se contabilizaron un total de 3.225 comunicaciones.

Nochebuena y Nochevieja, con descenso notable de llamadas al 112

Con relación a estas últimas celebraciones, entre las 12:00 horas del pasado 24 de diciembre y las 8:00 horas del día 25, o sea, entre la Nochebuena y las primeras horas del día de Navidad, el Servicio de Urgencias sumó un total de 1.803 llamadas procedentes.

Esto supuso 704 comunicaciones menos que en exactamente el mismo intérvalo de tiempo de 2021.

En exactamente el mismo sentido, desde las 12:00 horas del día 31 de diciembre y hasta las 8:00 horas de la mañana del día 1 de enero, o sea, Nochevieja y Año Nuevo, el número de llamadas procedentes registradas en el Servicio de Urgencias 1-1-2 fue de 2.022.

Se dio una reducción de 937 comunicaciones respecto al mismo periodo de tiempo de las precedentes festividades.

El ámbito sanitario, el mucho más perjudicado

Los campos de intervención mucho más demandados fueron, como tiende a ser frecuente, el sanitario, seguido de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y, para finalizar, el cuerpo de Bomberos.

Podemos destacar que la mayoría de los accidentes atendidos fueron de escasa importancia, si bien hubo que lamentar el fallecimiento de un individuo en incidente de tráfico, aparte de un herido suave por arma blanca, la intoxicación de 4 personas por la mala combustión de una caldera y un incendio.