Primer incendio en la dulce relación entre la Copa América de candela y Barcelona, localidad donde se festejará la prueba en 2024. Hay malestar entre los organizadores y las gestiones locales por el logotipo de la competición, que se ve «muy caro», no agrada y que fue anunciado con una inopinada separación de protocolo. Y que, si nada lo impide, se podría judicializar. De manera oficial, la Copa América lo niega, pero la crisis se está administrando desde adentro con discreción. 

Lo comentan fuentes internas de la organización, que señalan al «enfado» del propio Grand Dalton, asesor encargado de la Copa América y capitán del aparato Emirates Team New Zealand, por el trabajo efectuado por el estudio local Pràctica Disseny, que se presentó en sociedad como un trabajo quilómetro cero, por cuanto el despacho tiene oficina en Barcelona y Novedosa York. Se deseó vender como un caso de muestra del encontronazo económico que va a tener la copa en Barcelona. Pero no se explicó todo. 

«Muy caro, mal hecho y también impuesto»

¿Qué se ocultó intra muros? «Grand Dalton autorizó un presupuesto para realizar el logotipo de la prueba. El encargo pasó a las gestiones ordenadas, que lo trasladaron a la Asociación de Directivos de Arte y Diseñadores (ADG-FAD). Esta entidad eligió el estudio, Pràctica, que realizó y devolvió un logotipo en el que el premio está acompañado de una B de Barcelona. «Un aspecto que no agrada a Dalton, que alarma de que la imagen queda descontextualizada», comentan voces conocedoras. 

Además, ha provocado inquietud la facturada girada por Pràtica, ya que «no se ajusta a lo pactado en un inicio». En verdad, hay reservas iniciales sobre por qué razón debió asistir a una investigación local en vez de al mercado libre del diseño. 

Se rompe el protocolo

Pero es que hay mucho más. Por el hecho de que la presentación de la prueba y del logotipo, que sucedió en el Museo Marítimo de Barcelona (MMB) el 16 de noviembre, fue asimismo para olvidar. Las fuentes consultadas charlan de «estupor» por una separación de protocolo por la parte de Anna Berbiela, la cofundadora del estudio que ha desarrollado la imagen gráfica. «Prácticamente echó del ámbito a Dalton. Fue una desconsideración despiadado, y Grant no sabía dónde ponerse», lamentan. 

Hubo una última espina. «Pràctica pasó la factura con velocidad. El día de la presentación ahora la tenían. Fue leído como otra desconsideración y ocasionó mucho más enfado si cabe, por cuanto la organización tiene mucha paciencia con Barcelona y las 4 gestiones –Puerto, municipio, Generalitat de Cataluña y Gobierno del Estado–. Ofrecer la factura al minuto uno, tal y como si la copa no fuese a abonar, fue descortés». 

Representante: «Ningún inconveniente»

Todo ello lo ha negado un representante de comunicación de la carrera de regatas, que ha sostenido que «no hay inconveniente alguno en un logotipo que agrada a los organizadores». Exactamente la misma fuente ha insistido en que la factura ahora se ha entregado y no hay atisbo de viable litigio por exactamente la misma, como han deslizado fuentes próximas al enfrentamiento. 

Por su lado, desde Pràctica, el estudio solicitado de la imagen gráfica, no contestaron las cuestiones de este medio. 

«2 formas de trabajar»

Lo que subyace, indican las fuentes conocedoras, son «2 formas diferentes de trabajar entre los organizadores y Barcelona». Los primeros «no cejan en su empeño de buscar la excelencia en el mercado y por todo el planeta a todo coste. Es un estilo ingeniero de trabajar». Las gestiones «trabajan con una visión local donde hay que escoger una investigación de diseño de Barcelona –y que trabaja para el municipio regularmente– por aquello de dejar huella económica en el territorio». 

Presentación de la Copa América de Barcelona 2024 en el municipio / AJBCN

En verdad, el pulso por el logotipo es un enfrentamiento parejo al que se vivió con la exclusión del Clúster Náutico del ambiente de la Copa América. Como avanzó este medio, el organismo conducido por la Cámara de Comercio de Barcelona y operadores como Marina Barcelona 92 (MB92) trató de depredar en el colosal presupuesto de la prueba, pero los organizadores lo descartaron «por el hecho de que no vieron nada en lo que tengan la posibilidad de dar valor«. 

Encaje bien difícil

En verdad, esa forma de pensar global contra la local tuvo otras pequeñas muestras que no han trascendido. Fuentes del campo náutico recuerdan que nuestra regidora de Barcelona, Ada Colau –de Barcelona en Comú–, entre las autoridades que participó en un papel predominante en la presentación de la Copa América el 16 de noviembre, «no confirmó su asistencia hasta el día antes tra entender que su número 2 Jaume Collboni –del PSC– sí iría». 

Como avanzó este medio, los recurrentes trataron de evitar que se conociese la participación económica del municipio en la prueba por miedo al rechazo de su electorado, y se han apeado del puente de mando de exactamente la misma. Son activa muy locales –como el desarrollo de elaboración y facturación del logotipo– que chocan con la organización global del acontecimiento de esta manera deportiva con mucho más rastreo del globo.