Los vecinos de Villarta de San Juan han vuelto a expresar su repulsa a la situación que viven con el párroco del pueblo. 

Decenas y decenas de personas se han acercado a las puertas de la iglesia para abuchear al cura a su salida de la iglesia. Una queja que se aúna a las precedentes reivindicaciones como la pasada convocada por medio de las comunidades. 

Competidores en la queja han señalado que se ha creado de manera pacífica y que el párroco no se ha anunciado a exactamente la misma, para aclarar ciertas expresiones estas a lo largo de una homilía y donde señalaba que la homosexualidad es fruto de una falta de cariño y que tiene cura.

«¿Por qué razón siente eso? Ya que habitualmente eso procede de una carencia no satisfecha en los principios de su historia, en los primeros años de su historia. Un individuo que nace con una sensibilidad particular, mucho más sensible, mucho más necesitado de atención, de aprecio, de besos, de abrazos, de juego… de contacto físico con su padre. Pero el padre no se lo dió, o no le dió lo bastante; no le dió el cariño que precisaba. No por maldad, no por desidia, pues ese padre intentó y dió cariño por igual a todos y cada uno de los hijos, lo que ocurre es que ese niño precisaba mucho más», aseveró el sacerdote, que es natural de Consuegra, a lo largo del triduo de la Virgen de la Promesa que se festejó hace unos días en la ermita del Cristo de la Vera Cruz de Consuegra.