La Diputación de Tarragona afirma en este momento que proyecta un hub cultural y educativo en las ruinas en las que rechazó una inversión única en España: el primer parque marino del país. La Administración supramunicipal mantiene que el viejo recinto de La Savinosa, descuidado ya hace décadas, se transformará en un nodo «en todo el mundo». 

Lo ha dicho ayer nuestra presidenta de la Diputación, Noemí Llauradó (ERC), que precisó que La Savinosa «no va a tener proyectos hasta 2030, por lo menos». Eso sí, la intervención para reformas las ruinas empezará el año próximo. Los primeros trabajos podrían empezar entre 2023 y 2024. 

Un ‘hub’ cultural y educativo

De esta manera, el viejo Preventorio renacerá como equipamiento educativo y cultural con carácter internacional, siempre y en todo momento según el aparato de Llauradó. Además, se va a mejorar la región de paso de 750 metros mucho más próxima al mar y que no forma parte al dominio público marítimo-terrestre (DPMT). 

Todo ello se acometerá para respetar la biodiversidad y con el propósito de que el recorrido al lado del mar deje el paso de cebra y bicicletas. 

Rechazó el primer parque marino de España

Sea como fuere y esperando de que se concrete el emprendimiento, la verdad es que la Diputación de Tarragona tumbó una enorme inversión que se proyectaba desde el campo privado en el viejo equipamiento sanitario. 

La impulsaba Underwater Gardens, una startup con origen en Barcelona que se ocupa de recobrar espacios marinos y litorales degradados para impulsar la reactivación de la biodiversidad y el turismo sostenible. 

Canarias sí la desea

Tras el rechazo de Tarragona, o paralelamente al mismo, las Islas Canarias dijeron sí a la inversión. El Cabildo de Tenerife dió la bienvenida al emprendimiento y lo ha proclamado de interés insular a fin de que se logre desarrollar en el ayuntamiento de Guía de Isora, explicó Atlántico El día de hoy

En el momento en que finalize, la región va a tener una área terrestre de concienciación de la relevancia de los mares y océanos y una instalación responsive de buceo, usable y gamificada. Dejará a los buceadores transformarse en jardineros submarinos, siendo un producto turístico mucho más en el enclave.