La consejera de Igualdad y representante del Gobierno de Castilla-La Mácula, Blanca Fernández, ha rememorado a Ana Orantes este sábado en el momento en que se cumplen 25 años de su asesinato, un caso de crueldad machista. «Ella fue intrépido, nos abrió los ojos, nos logró meditar, nos logró participantes de su crónica y, horriblemente, su premio fue la muerte».

En un mensaje en su cuenta de Fb, apunta que «el día de hoy se cumplen 25 años y la crueldad de género prosigue ahí, pero hay mucha menos tolerancia popular, hay leyes y elementos pero prosigue habiendo víctimas». «No nos olvidemos de ellas, claro que hay otro género de violencias del mismo modo condenables y la peor es la que se ejercita contra la niñez. Pero tampoco olvidemos que hay mucho más víctimas fatales del terrorismo machista que del terrorismo de ETA, considerablemente más».

A su juicio, insta a trabajar por terminar con esta situación, si bien advierte que «va a ser mucho más retardado, mucho más duro y mucho más bien difícil». «Jamás olvidemos a quien padece y ellas lo hacen», con lo que ha demandado que no haya mucho más víctimas. «Ni una mucho más».

«Una mujer intrépido, charló en el momento en que absolutamente nadie charlaba»

Del caso de Ana Orantes, Fernández ha contado que fue «una mujer intrépido que tras salir en televisión contando décadas de tundas, humillaciones y vejaciones por la parte de su marido, fue quemada viva por su verdugo». «Ella fue intrépido, charló en el momento en que absolutamente nadie charlaba, nos logró tomar conciencia de un inconveniente muy, muy duro sobre el que pesaba el silencio y la discreción pues eran temas familiares, muertes pasionales o inconvenientes de pareja, por consiguiente, un inconveniente privado y no popular».

Blanca Fernández solicita «mucho más reflexión» frente a la crueldad de género: «Queda bastante por realizar»

A causa de su testimonio, que fue «un mazazo, un golpe de situación en nuestras conciencias, algo comenzó a mudar», aseguró.